Ale

Alejandro ha triunfado

El director del instituto se ha comprometido a que Ale le atienda el profesorado de lengua de signos por ahora serán dos horas a la semana (consideran que el aprendizaje de gestos debe ser de entre 3 y 5 horas a la semana y yo estoy de acuerdo) así como solicitara aumento de horas de estos para el próximo año con el fin de que puedan ser todas las horas que necesita y también solicitara autorización a la delegación de educación para el aumento de horas de los interpretes de lengua de signos y de que estos puedan atender a ale y siguen manteniendo las 12 horas de apoyo de sus tres profesores

Apoyo para Alejandro ¡YA!

Alejandro quiere que le escuchen

Un niño de 14 años con una lesión cerebral que le impide hablar necesita un intérprete de lenguaje de signos en el centro donde estudia y Educación se lo niega

Alejandro Morales

Alejandro Morales precisa de un intérprete para poder comunicarse con los demás.

Alejandro nació con una lesión cerebral que le impide hablar con normalidad. No tiene ningún problema para oír con claridad y sin embargo sólo el lenguaje de signos ha demostrado ser un sistema lo suficientemente eficaz como para que pueda comunicarse con los demás. Pero tras más de un año de lucha su madre aún no ha conseguido que en el instituto Universidad Laboral de la capital malagueña donde estudia cuente con un intérprete 25 horas a la semana que le permita seguir avanzando en su lento aprendizaje e integrarse como uno chico más.

Respuesta a Carmen Morales del ministerio de educación

Respuesta que ha dado el ministerio de educacion a instancia de un miembro de la comision para las politicas integrales de la discapacidad, de lo que se deduce que no es necesario como yo pensaba de cambiar la ley sino de que la ley se aplique.

La ley de lengua de signos reconoce la misma como lengua de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas que libremente decidan utilizarla. No obstante, el apartado g) del articulo 4 define al usuario o usuaria de una lengua de signos como aquella persona que utiliza la lengua de signos para comunicarse.

El derecho libre a expresarse

El fin de esta carta es dar a conocer la vergonzosa actuación de la administración andaluza en el caso de un niño malagueño que se llama Alejandro Morales Álvarez. Su único delito ha sido tomarse muy en serio la Convención de la ONU sobre las personas con discapacidad, y la Constitución Española, y reclamar lo que en justicia le corresponde y que no es otra cosa que le implanten en la escuela a la que está asistiendo profesores de Lengua de Signos ya que tiene una lesión cerebral que le afecta a la parte motora del habla. Se ha intentado diversos sistemas de comunicación alternativa pero sin conseguir avances significativos. Tras consultar a varios especialistas en el tema se vio que la única solución posible es la lengua de signos que desarrolla la comunidad de sordomudos castellanos. Es por ello por lo que su madre, Carmen Morales, pide el derecho a que se le enseñe en dicha lengua Derecho este que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía estima que ya se lo están aplicando cuando la tozuda realidad es que no. La familia de este niño ha ido tocando muchas puertas y en todas les han obsequiado con un pasarse la pelota unos a otras sin que se les haya tenido en cuenta la aplicación del derecho a un profesor en lengua de signos. Muy típico de una administración sin efectividad para hacer aplicar los derechos que todo individuo tiene y que en este caso que nos ocupa no es más que el derecho a poder expresarse en una lengua de signos que ha sido reconocida como lengua oficial del estado.

Ale, un niño magico

El fin de mis variadas reclamaciones es conseguir que los profesores intérpretes en lengua de signos atiendan a Alejandro en horario escolar, pues entiendo que un niño que no tiene lenguaje hay que darle el recurso que precise para que sea efectivo el derecho de igualdad de oportunidades así como el derecho fundamental a la educación.

Alejandro tiene una poco habitual lesión cerebral que principalmente le afecta a la parte motora del habla, en la actualidad tiene 14 años, se han intentado diversos sistemas de comunicación alternativos y ninguno con éxito.

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